Esa Gentuza

lunes, 6 de julio de 2009

Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.


Reverte.

Sólo en nuestra querida España...

miércoles, 20 de mayo de 2009

En la calle, dos policías locales desarmados, y en el interior del supermercado, cinco encapuchados con pistolas y un machete. Un supermercado Consum de Piles situado en la carretera Nazaret-Oliva fue escenario, el viernes, de un atraco a mano armada por parte de cinco ladrones. Tomaron como rehenes a los seis trabajadores que se encontraban en el comercio para apoderarse de la recaudación.

La falta de pistolas impidió a los efectivos de la Policía Local acceder al hipermercado para hacer frente al robo. Los agentes desconocían si todavía se encontraban en su interior los maleantes y se vieron obligados a esperar a la Guardia Civil, que llegó más tarde, para poder intervenir sin poner en peligro sus vidas.

No hubo heridos, pero los empleados sufrieron una de sus peores pesadillas. Los delincuentes eligieron las diez de la noche, hora de cierre del establecimiento, para cometer el asalto. Los empleados de las cajas se disponían a salir cuando entraron cinco personas con pasamontañas negros, guantes de goma y vestidos con chándal. Dos de ellos portaban pistolas y otro, un machete, según fuentes próximas a la investigación.

Los ladrones dirigieron a los seis trabajadores hacia un habitáculo del supermercado. Una vez dentro, los encapuchados les pidieron los teléfonos móviles y las llaves. Las víctimas obedecireron sin rechistar. Sin embargo, una de las trabajadoras llevaba dos celulares. Cuando los atracadores cogieron a dos de los rehenes para que, a punta de pistola, les llevaran hasta la caja fuerte, la empleada telefoneó a su marido para informarle de la terrible situación y le pidió que avisara a la policía. Los delincuentes se llevaron unos 5.000 euros, volvieron a dejar a los trabajadores encerrados en el cuarto e inmediatamente se marcharon. Todo ello en no más de 15 minutos.

Cuando llegaron los dos agentes de la Policía Local, se quedaron controlando en una esquina, pero no entraron a ver qué ocurría en el local. Los efectivos no iban armados porque el Consistorio no les dota de estos instrumentos, por lo que se vieron obligados a esperar a que llegara la Guardia Civil. No sabían que los maleantes ya se habían marchado. Cuando llegaron los agentes de la Benemérita, entraron juntos. Los ladrones ya habían escapado. Sólo estaban los rehenes, que pedían auxilio en el cuarto.

¿Eres adicto al heavy? Suecia te paga 400 euros al mes.

lunes, 18 de mayo de 2009

¿Eres adicto al heavy? El Estado sueco te paga 400 euros al mes
El título, por una vez, es literal. Suecia subvenciona a los 'enfermos' de heavy metal. Efectivamente: qué heavy.

La noticia, sin más dilación: Roger Tullgren, de 42 años, ha conseguido que el Estado sueco catalogue su 'adicción' al heavy como una invalidez. Una pasión 'infernal' que le incapacita para llevar una vida normal. Como si le faltara un brazo (o varias neuronas), vamos.

Un juez de Hasslehölm, su localidad natal, ha certificado que Tullgren no puede desempeñar su trabajo sin someterse a intensivas y opíparas sesiones de heavy que, a veces, incluso le impiden llevar su labor a buen puerto (aunque Roger, muy suyo, puntualiza que el señorito prefiere death metal por las mañanas, y clásicos jevis de tarde).


El detonante fue el último (y al parecer enésimo) despido de nuestro héroe, que no pudo evitar asistir en 2006 a más de 300 conciertos para levantar su mano cornuda, abandonando su puesto de trabajo en tantas ocasiones que su jefe, poco comprensivo, le dio la patada.

La sobredosis de calaveras, tatuajes y aperos demoníacos varios (Roger es al parecer una ferretería ambulante) nada tuvo que ver con el despido.

Tullgren llevaba ya 10 años intentando que la justicia sueca reconociera su adicción musical como una dependencia que le mermaba psicológicamente. Así que entre el juez y el INEM sueco buscaron la solución: un trabajo a media jornada donde además pudiera seguir cultivando su melómano cuelgue, y una pensión de 400 euros al mes para cubrir la parte del día no trabajada. Tres psicólogos impulsaron la moción.

Roger, el genio, lo explicaba así al periódico sueco 'The Local': "Firmé un documento que decía: 'Roger se siente impulsado a mostrar su estilo heavy metal. Esto dificulta su situación en el mercado laboral. Por lo tanto, necesita ayuda financiera adicional'. Así que ahora puedo ir a una entrevista de trabajo vestido como voy habitualmente y darle ese papel al entrevistador".

Tullgren curra ahora de lavaplatos, y su nuevo jefe le deja vestir como quiera, recuperar las horas perdidas en conciertos y escuchar sus sinfonías 'jevirronas' a todo volumen "excepto cuando hay clientes", dijo a 'The Local'.

La patología de este 'metalómano' se inicia en 1971, cuando su hermano mayor le pone un disco de Black Sabbath a toda caña y envía al infantil Roger a otra dimensión. Ahora mismo, ya un señor de 42 tacos, Tullgren toca en dos bandas de su ciudad, pero si por él fuera serían doscientas.

Un absoluto monstruo Roger. Y un filósofo, a juzgar por otra de sus frases a 'The Local': "Podrán decir que debería crecer y escuchar otro tipo de música... Pero no puedo. El heavy metal es mi estilo".

Obviaré los juicios políticos, pero parece claro que, conforme España se acerca a los estándares europeos, un subsidio así al menos para los oyentes de OT, Trecet y Cadena Dial parece indispensable. ¿O no?

La Enfermedad de la SGAE.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Juanma tiene una enfermedad degenerativa extraña y grave. La SGAE también. Juanma, un niño de cinco años almeriense que sufre el Síndrome de Alexander, pidió a David Bisbal un concierto benéfico para recaudar fondos en su ayuda. Bisbal dijo que sí. La SGAE dijo que no, y amenazó con impedir el concierto si la familia de Juanma no pagaba por adelantado. Bisbal tocó gratis. La SGAE cobró 5.629 euros.

Horas después de que Pedro Simón, en El Mundo, contase ayer este caso, la SGAE se apresuró a devolver el dinero a la familia de Juanma. No es la primera vez que pasa, hay varios precedentes de conciertos benéficos dónde todos suman y ellos cobran. Hace tres años, la SGAE llevó hasta los tribunales a los responsables de un festival teatral de niños discapacitados que se celebra desde hace un cuarto de siglo en Fuentepelayo, en Segovia. La SGAE demandó a la asociación organizadora exigiendo 518 euros en concepto de derechos de autor. Sólo rectificaron cuando los medios denunciaron el caso. Como ahora.

La SGAE está enferma y su dolencia se parece bastante a la de Juanma. El Síndrome de Alexander ataca al cerebro, anula los sentidos y al final deja al que lo sufre ciego y sordo. Insensible. Juanma aún tiene esperanza. Su familia ya ha recaudado más de un millón de euros para que un equipo científico investigue esta dolencia tan rara, tan única, que a las farmacéuticas no les sale a cuenta combatir. Los males de la SGAE tienen peor cura. La SGAE recauda y después pregunta. Está en su ADN, aunque es igual de responsable quien mantiene la patente de corso: el Gobierno. Pero hay algo que diferencia a ambos enfermos. Juanma tiene corazón.




Fuente: EOL.

OLÉ

martes, 5 de mayo de 2009


http://www.cnt.es/ (Confederación Nacional del Trabajo.)

$GA€, definición de despreciable.

La familia de Juanma pelea por salvar su vida y la SGAE llega poniendo el cazo con su música fúnebre de caja registradora.

De los 50.000 euros recaudados por unos padres en filántropo concierto para salvar al hijo -aquejado del Síndrome de Alexander-, la sociedad que representa a los músicos ha obligado a la familia a desembolsarle 5.000.

La tajada de la vergüenza, por otra parte legal, es cosa de la Sociedad General de Autores y Editores, que el pasado 16 de abril ató por escrito a la madre y le arrancó el 10% de las ganancias que tuviera el 'show', la condición indispensable para que el evento pudiera realizarse. Se vendió todo el papel. El cantante David Bisbal no cobró. El concierto fue benéfico para todos. Menos para la SGAE.

En el medio y sin saber ni media de esta historia, anda un crío de cinco años. Tiene una letal enfermedad neurodegenerativa única entre un millón de personas. Los pacientes acaban en estado vegetativo. Los niños afectados mueren en torno a los seis. A la guitarra, con todos ustedes, Juanma. Enterarse por la prensa del evento y sacar lustre a sus carteras de cuero negro fue todo uno. Decía el periódico que tocaba David Bisbal en un pueblo almeriense. Daba igual que el concierto fuese benéfico. El delegado de la SGAE metió la calculadora dentro de la maleta y allá se fue agitando la saca de monedas.

"El hombre me llamó cuando estaba con el niño en rehabilitación en la clínica Fisiomarina. Me dijo que teníamos que vernos, y allí se vino", evoca Toñi, la madre. "Me explicó que había que dar una señal antes del concierto para que pudiera hacerse. Y que era ineludible firmar una solicitud de autorización a no ser que el autor cediera sus derechos. Así que firmé".

'Me dijo que había que dar una señal antes del concierto para que se pudiera hacer'

El concierto fue el 25 de abril en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar y funcionó como un tiro. En un día se vendió todo el aforo, 1.226 entradas entre 40 y 60 euros cada una. David Bisbal renunció a ganar nada. Eso sí, según lo suscrito, la décima parte de lo recaudado sería para la Sociedad General de Autores.

El mordisco duele más porque se da en manos callosas y con olor a lejía de trabajadores. El sueño de una ama de casa y un padre camionero que no tenían nada y que hucha aquí, concierto benéfico allá y partido homenaje acullá han rascado ya 1,4 millones de euros para tratar de salvarle la vida a Juanma.

La obsesión por la hucha empezó desde que la madre contactó con el doctor Albee Messing, un científico estadounidense del Waisman Center (en la Universidad de Madison), quien entonó su particular 'yes, we can' con las probetas en la mano. De los 3.000 fármacos con los que Messing ha trabajado para combatir el síndrome, 10 son "altamente prometedores" contra la enfermedad. Desarrollar cada uno cuesta más de 170.000 euros.

"Cuando se fue el de la SGAE me puse a llorar. Cada vez que me acuerdo de los 5.000 euros me duele el estómago. Porque hay gente que está ayudando a la causa como buenamente puede, ¿sabes? Una señora de la limpieza del Pryca ingresa cinco euros al mes; hay una chica en Irún que hace pulseras y las vende a un euro... No me sobra nada para luchar por mi hijo. Pero ellos quieren sus 5.000 euros".

'La SGAE se excusó apelando a que es su obligación'

La SGAE se excusó ayer apelando a lo que es su "obligación" siempre y cuando el autor de las canciones (y Bisbal no lo es) no ceda los derechos de las mismas. "Una cosa es que el cantante renuncie a su caché y otra, el uso de su música cuando ésta no es del cantante". Así que la familia, que iba a montar otro concierto en Vícar, lo ha suspendido todo. A la busca de cantautor que sí pudiera ceder su obra.

Ocho de los 10 fármacos ya están desarrollándose gracias al maná que viajó a Madison desde Almería. Los primeros resultados de las pruebas de Messing se exponen en julio. Los experimentos comenzarán en adultos y, de ser buenos los resultados, Juanma irá después, timonel de los pequeños.

La travesía es el día a día en el hogar y Toñi no deja que el barco haga aguas. Veamos. Juanma ya logra llamarle "bi" a la bici, "lo entiende todo" y anda de puntillas. Hace poco se dio un golpe en la cabeza jugando, dañándose aún más ese cerebro de cristal. Con lo que el crío ve pasar la vida con un casco de taekwondo.

Fue la hermana mayor la que vino con el cuento. Hay unas niñas en el colegio que le han dicho que su hermano se va a morir. Madre dice que no y le canta. A la guitarra, con todos ustedes, Juanma.



Un caso entre un millón de personas

El síndrome de Alexander es un tipo extraño de leucodistrofia, una enfermedad neurodegenerativa en la que la mielina, la membrana blanca que envuelve tanto los nervios como el cerebro, se va destruyendo.

Su prevalencia es de un caso entre un millón. En España sólo hay diagnosticados cuatro casos.

La evolución de la enfermedad es devastadora: primero pierden la mielina de los brazos y de las piernas, lo que les conduce a la tetraplejia. Luego se quedan sordos o ciegos. El enfermo, que suele acabar con una sonda nasogástrica para alimentarse, termina en estado vegetativo. Los niños afectados mueren en torno a los seis años.


Lamentable.

Cómo buscarse la ruina.

lunes, 4 de mayo de 2009

Me despierta un ruido y miro el reloj de la mesilla de noche. Ha sonado en la planta de abajo. Así que cojo la linterna y el cuchillo K-Bar de marine americano –recuerdo de Disneylandia– y bajo las escaleras intentando ir tranquilo y echar cuentas. Cuántos son, altos o bajos, nacionales o de importación, armados o no. Si estuviera en un país normal, este agobio sería relativo. Bajaría con una escopeta de caza, y una vez abajo haría pumba, pumba, sin decir buenas noches. Albanokosovares al cielo. O lo que sean. Pero estoy en la sierra de Madrid, España. Tampoco me gusta la caza ni tengo escopeta. Sólo un Kalashnikov –otro recuerdo de Disneylandia– que ya no dispara. Por otra parte, una escopeta no iba a servirme de nada. Estoy en la España líder de Occidente, repito. Aquí el procedimiento varía. Mientras bajo por la escalera –de mi casa, insisto– con el cuchillo en la mano, lo que voy es haciendo cálculos. Pensando, si se lía la pajarraca, si no me ponen mirando a Triana y si tengo suerte de esparramar a algún malo, en lo que voy a contar luego a la Guardia Civil y al juez. Que tiene huevos.

Lo primero, a ver cómo averiguo cuántos son. Porque si encuentro a un caco solo y tengo la fortuna de arrimarme y tirarle un viaje, antes debo establecer los parámetros. Imaginen que descubro a uno robándome las películas de John Wayne, le doy una mojada a oscuras, y resulta que el fulano está solo y no lleva armas, o lleva un destornillador, mientras que yo se la endiño con una hoja de palmo y pico. Ruina total. La violencia debe ser proporcionada, ojo. Y para que lo sea, antes he de asegurarme de lo que lleva el pavo. Y de sus intenciones. No es lo mismo que un bulto oscuro que se cuela en tu casa de madrugada tenga el propósito de robarte Río Bravo que violar a tu mujer, a tu madre, a tus niñas y a la chacha. Todo eso hay que establecerlo antes con el diálogo adecuado. ¿A qué viene usted exactamente, buen hombre? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿De dónde es? ¿A qué dedica el tiempo libre?… Y si el otro no domina el español, recurriendo a un medio alternativo. No añadamos, por Dios, el agravante de xenofobia a la prepotencia.

Pero la cosa no acaba ahí. Incluso si establezco con luz y taquígrafos los móviles exactos y el armamento del malo, un juez –eso depende del que me toque– puede decidir que encontrártelo de noche en casa, incluso armado de igual a igual, no es motivo suficiente para el acto fascista de pegarle una puñalada. Además hay que demostrar que se enfrentó a ti, que ésa es otra. Y no digo ya si en vez de darle un pinchazo, en el calor de la refriega le pegas tres o cuatro. Ahí vas listo. Ensañamiento y alevosía, por lo menos. En cualquier caso, violencia innecesaria; como en el episodio reciente de ese secuestrado con su mujer que, para librarse de sus captores, les quitó el cuchillo y le endiñó seis puñaladas a uno de ellos. Estaría cabreadillo, supongo, o el otro no se dejaba. Pues nada. Diez años de prisión, reducidos a cinco por el Tribunal Supremo. Lo normal. Por chulo.

Imaginemos sin embargo que, en vez de cuchillo, lo que esta noche lleva el malo es una pistola de verdad. Y que en un alarde de perspicacia y de potra increíble lo advierto en la oscuridad, me abalanzo heroico sobre el malvado, desarmándolo, y forcejeamos. Y pum. Le pego un tiro. Ruina absoluta, oigan. Sale más barato dejar que él me lo pegue a mí, porque hasta pueden demandarme los familiares del difunto. Otra cosa sería que el malo estuviese acompañado. En tal caso, nuestra legislación es comprensiva. Sólo tengo que abalanzarme vigorosamente sobre él, arrebatarle el fusco, calcular con astuta visión de conjunto cuántos malos hay en la casa, qué armamento llevan y cuáles son las intenciones de cada uno, y dispararle, no al que lleve barra de hierro, navaja empalmada, bate de béisbol o pistola simulada –ojito con esto último, hay que acercarse y comprobarlo antes–, sino a aquel que cargue de pistolón o subfusil para arriba. Todo eso, asegurándome bien, pese a la oscuridad y el previsible barullo, de que en ese momento el fulano no se está dando ya a la fuga; porque en tal caso la cagaste, Burlancaster. En cuanto al del bate de béisbol, el procedimiento es simple: dejo la pistola, voy en busca de otro bate, bastón o paraguas de similares dimensiones y le hago frente, mientras afeo su conducta y le pregunto si sólo pretende llevarse las joyas de la familia o si sus intenciones incluyen, además, romperme el ojete. Luego hago lo mismo con el de la navaja. Y así sucesivamente.

El caso es que, cuando llego al final de la escalera, comiéndome el tarro y más pendiente de las explicaciones que daré mañana, si salgo de ésta, que de lo que pueda encontrar abajo, compruebo que se ha ido dos o tres veces la luz, y que el ruido era del deuvedé y de la tele al encenderse. Y pienso que por esta vez me he salvado. De ir a la cárcel, quiero decir. Traía más cuenta dejar que me robaran.




Fuente: Reverte.

La ley en España

lunes, 20 de abril de 2009

1. SUPUESTO

a) PEPE se descarga una canción de Internet.
b) PEPE decide que prefiere el disco original y va a El Corte Inglés a hurtarlo. Una vez allí, y para no dar dos viajes, opta por llevarse toda una discografía. La suma de lo hurtado no supera los 400 euros.

ACLARACIÓN: La descarga de la canción sería un delito con pena de 6 meses a dos años. El hurto de la discografía en El Corte Inglés ni siquiera sería un delito, sino una simple falta (art. 623.1 del Código Penal).

2. SUPUESTO

a) CARMEN se descarga una canción de Internet.
b) CARMEN va a hurtar a El Corte Inglés y, como se la va la mano, se lleva cincuenta compactos, por valor global de 1.000 euros.

ACLARACIÓN: Seguiría siendo más grave la descarga de Internet. El hurto sería un delito, porque supera los 400 euros, pero sería de menor pena que la descarga (art. 234 del Código Penal).

3. SUPUESTO

a) JOAQUÍN , en el pleno uso de sus facultades mentales, se descarga una canción de Enrique Bumbury.
b) JOAQUIN en un descuido de Enrique Bumbury, se lleva su coche y lo devuelve 40 horas después.

ACLARACIÓN: Sería mas grave la descarga. El hurto de uso de vehículo tiene menos pena, a tenor del articulo 244.1 del Código Penal.

4. SUPUESTO

a) Ocho personas se intercambian copias de su música favorita.
b) Ocho personas participan en una riña tumultuosa utilizando medios o instrumentos que pueden poner en peligro sus vidas o su integridad física.

ACLARACIÓN: Es menos grave participar en una pelea que participar en el intercambio de compactos. Participar en una riña tumultuosa tiene una pena de tres meses a un año (art. 154 del Código Penal) y el intercambio tendría una pena de 6 meses a 2 años (art. 270 del Código Penal). Si algún día te ves obligado a elegir entre participar en un intercambio de copias de CDs o participar en una pelea masiva, escoge siempre la segunda opción, que es obviamente menos reprobable.

5. SUPUESTO

a) JUAN copia la última película de su director favorito de un DVD que le presta su secretaria Susana.
b) JUAN,aprovechando su superioridad jerárquica en el trabajo, acosa sexualmente a su secretaria Susana.

ACLARACIÓN: El acoso sexual tendría menos pena según el artículo 184.2 del Código Penal.

6. SUPUESTO

a) MÓNICA Y CRISTINA van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar copias de películas educativas de dibujos animados protegidas por copyright y sin autorización de los autores.
b) MÓNICA Y CRISTINA van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar películas pornográficas protagonizadas y creadas por la pareja.

ACLARACIÓN: La acción menos grave es la de distribuir material pornográfico a menores según el articulo 186 del Código Penal (Más aún si el juez se hace con una copia de las anteriormente citadas). La distribución de copias de material con copyright sería un delito al existir un lucro consistente en el ahorro conseguido por eludir el pago de los originales cuyas copias han sido objeto de distribución.

7. SUPUESTO

a) NACHO, que es un bromista, le copia a su amigo el último disco de Andy y Lucas, diciéndole que es el 'Kill'em All' de Metallica.
b) NACHO, que es un bromista, deja una jeringuilla infectada de SIDA en un parque público.

ACLARACIÓN: La segunda broma sería menos grave, a tenor del artículo 630 del Código Penal

8. SUPUESTO

a) ANTONIO fotocopia una página de un libro.
b) ANTONIO le da un par de puñetazos a su amigo por recomendarle ir a ver la película 'La Jungla 4.0'.

ACLARACIÓN: La acción más grave desde un punto de vista penal sería la 'a', puesto que la reproducción, incluso parcial, seria un delito con pena de 6 meses a dos años de prisión y multa de 12 a 24 meses. Los puñetazos, si no precisaron una asistencia médica o quirúrgica, serían tan solo una falta en virtud de lo dispuesto en el artículo 617 en relación con el 147 del Código Penal.


Hala, ya sabéis: Pegad, violad, acosad, robad, ¡¡¡Pero no uséis el "emule ese"!!! ¡Viva la descarga directa y los archivos y ficheros codificados!

Código Fuente Política Española

No comprendo como antes no logré a entender la importancia de estudiar informática y así extraer códigos fuente, en esta ocasión, lo extraí de la política española.

#include "guerra_civil.h"
#include "franquismo.h"
#include "transicion.h"
#include "memoria_historica.h"
#include "cuentame.h"
#include "fachas_vs_rojos.h"

class Spain_actual extends Guerra_Civil Implements Nothing
{}

float money_$gae = 4893446E+08;
float bank_money = 489E+08;
boolean ReadyForRecoveryCrisis = FALSE;
boolean ReadyForAdvanced = FALSE;
int votos_PSOE;
int votos_PP;
boolean all_votos_nulos;

void main {
if (all_votos_nulos == FALSE){
while ((votos_PSOE > votos_PP) || (votos_PSOE < votos_PP)){
more_parados();
less_empresas();
more_money_to(money_$gae, psoe, pp, diputados, chorizos, vividores, estafadores, tv_basura);
more_lies(psoe, pp);
more_machismo();
more_feminismo();
less_education();
less_culture();
more_corrupcion();
less_avance();
less_salarios();
inject_money(bank_money);
more_ilegal_immigrant();
more_emigrantes();
more_canon();
more_inchazon_de_huevos();
Run_manifestaciones();
MessageBox("Spain over");
BSOD();
}
}else if(all_votos_nulos == TRUE){
SearchAndDestroy($gae, psoe, pp, diputados, chorizos, vividores, estafadores, tv_basura);
ReadyForRecoveryCrisis = TRUE;
ReadyForAdvanced = TRUE;
}
}


Zero Killed

jueves, 26 de febrero de 2009

El término "OK" proviene de la Guerra Civil norteamericana. Cuando un regimiento volvía de una misión, y si ésta no presentaba bajas, en la pizarra se escribía "0K", que significaba "0 killed" (cero muertos). Con el paso del tiempo el término OK fue asociado a que todo salía bien.

El saludo militar (una mano al lado derecha de la frente), proviene de los caballeros de la Edad Media. Éstos, armados hasta la cabeza, tenían que levantar su viscera cada vez que se encontraban con otro caballero para cerciorarse si era o no enemigo.

Una costumbre en las trincheras alemanas en la Primera Guerra Mundial era de no compartir un cerillo más de una vez: los francotiradores franceses distinguían una luz cuando ésta se enciende, cuando se comparte éstos apuntan al soldado, y si ésta era llevada a un tercero, abrían fuego.

El primer soldado francés que fue herido en la Guerra Franco-Prusiana también fue el último en morir.

Los últimos soldados en defender Berlín a finales de la Segunda Guerra Mundial no eran alemanes.

Durante la Revolución Francesa, un regimiento de caballería se apropió de una flota naval.

La "V" de la victoria fue idea del belga Victor De Laveleye, quien pidió a sus compatriotas escribirla en las paredes como signo de confianza en la victoria ante la invasión alemana en la Segunda Guerra Mundial.

Sólo 1 de cada 50 soldados alemanes que fueron atrapados y luego vencidos en Stalingrado pudieron regresar con vida a su país.

Cuando las tropas de Aníbal fueron rodeadas por las fuerzas romanas en las Guerras Púnicas, mandó soltar desde lo alto de la montaña 2000 cabezas de ganado con antorchas. Los romanos se vieron sorprendidos ante tal ataque y huyeron.

Durante la Guerra Civil española, muchos oficiales rusos enviados a combatir fueron asesinados por sus propias tropas por órdenes de Stalin, porque eran rivales políticos.

Durante la batalla de Alejandría en 1801, el 28 Regimiento de Infantería inglés tuvo que resistir el ataque francés tanto por el frente como en la retaguardia. Luego fueron premiados con dos distintivos, que fueron puestos uno en el pecho y otro en la espalda.

El primer ejército de los Estados Unidos contaba con sólo 840 soldados.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el tamaño del ejército de Estados Unidos era el mismo que el de Yugoslavia.

En las dos guerras mundiales, las embarcaciones aliadas eran pintadas de diversos colores para dificultad la visibilidad de los submarinos alemanes.

Los 250 aviones de guerra que contaba Egipto en la Guerra de los Seis Días (1967) fueron destruidos en sólo tres horas por la aviación israelí.

Han muerto más soldados norteamericanos durante la ocupación de Irak entre 2003 y 2004 que en el mismo conflicto bélico.

El milagro de Dunkerque

miércoles, 25 de febrero de 2009

A mediados de mayo de 1940, la Wehrmacht (ejército alemán) había partido en dos la defensa anglo-francesa como fruto de la voraz ofensiva desatada en los inicios de la Segunda Guerra Mundial. Como consecuencia de este movimiento, más de 400000 soldados aliados y abundante artillería y transporte fueron atrapados en Dunkerque, en el norte de Francia.

Evacuación de soldados británicos en Dunkerque Los alemanes, con la mejor oportunidad de darle el golpe de gracia al enemigo, dieron comienzo al ataque para liquidar a los aliados. Al otro lado del Canal de la Mancha, Gran Bretaña buscaba una forma desesperada de salvar a aquellas tropas, la mayoría de ellas compatriotas. Se convocó a todos los navíos de Dover, sin importar si era un yate, buque, barco de pesca o lo que fuere, para que pueda ir a Dunkerque a rescatar a todos los hombres posibles. En total la cantidad de embarcaciones llegaban al millar.

Para lograr ese objetivo, la marina tuvo que limpiar el canal de todas las minas regadas en sus aguas. Terminada su función, dio comienzo la operación Dinamo para el rescate de las tropas en Dunkerque la noche del 26 de mayo de 1940. En los alrededores, un grupo de defensores tenía que sacrificarse a defender como pudieran el perímetro del ataque terrestre alemán, mientras que sus compañeros iniciaban el éxodo. Por aire, los navíos eran literalmente dejados a su suerte ante los bombardeos de la Luftwaffe.

En el primer día fueron evacuados 7669 soldados; el 28, 17823; el 29, 47310; el 30, 53823; y el 31 de mayo, 68000. El número de rescatados superó las expectativas británicas; sin embargo hubo quejas formales del ejército francés al no asistir a los soldados ingleses, franceses y belgas por igual. Por otro lado, Adolf Hitler ordenó no atacar la bolsa de protección con todo el material disponible, limitando la ofensiva a más que unos cuantos operativos de choque. El motivo de su decisión se especula desde su subestimación al operativo hasta una "señal" de buena voluntad de Alemania hacia Gran Bretaña para llegar a la paz.

La tensa espera por la evacuación Pero al primer día de junio, el intenso fuego de las ametralladoras alemanas hizo suspender las actividades de rescate, ordenando el fin de la operación Dinamo para el día siguiente. En la mañana del 2 de junio, los defensores de Dunkerque depusieron sus armas convirtiéndose en prisioneros, pero cumplieron su misión. Fueron rescatados 338872 soldados (215787 británicos y 123095 franceses y belgas); sin embargo se perdieron 68111 combatientes entre muertos, heridos y prisioneros. El material abandonado también fue cuantioso: 2742 cañones, 63879 vehículos y 20548 motocicletas; mientras que la cuarta parte de las embarcaciones y 13 destructores de la marina fueron hundidos.

Cuando los soldados rescatados llegaron a las ciudades cercanas fueron recibidos como héroes, al contrario de lo que ellos pensaban. Muchos regresaron por el oeste a seguir con la defensa de Francia. Otros permanecieron en Inglaterra para su propia defensa ante un posible ataque alemán, buena parte de ellos regresaron a Francia cuatro años después para el desembarco aliado en Normandía. Al fin de cuentas, la operación Dinamo por el rescate de las fuerzas atrapadas en Dunkerque no pudo impedir la derrota aliada en aquella batalla, pero pudo salvar a tal cantidad de hombres, que pudo haber hecho la diferencia al final de la Segunda Guerra Mundial.

martes, 10 de febrero de 2009

La paz es una guerra sin declarar. Una guerra brutal en la que según el bando en el que estás, vas aprendiendo a morir o a matar. Las dos forman parte de un mismo terror y de un mismo dolor. El pacifismo se revela como el mejor medio para ejercer el terror. Detrás de una gran mentira hay una gran verdad. Detrás de una gran mentira hay una gran verdad.

La vida es una eterna contradicción entre el bien y el mal, en la que triunfa la apariencia de ser todo lo que no es. La paz es una decisión del poder. La guerra lo es también. A quién si no, le toca decidir quien está más allá del bien y más allá del mal.

Guerra y paz esconden un rastro de sangre. Su propio rastro de sangre. Cuando se está más allá del bien y el mal es demasiado fácil dejar de pensar en los demás.

¿Cuál oculta más bien, y cuál encierra peor mal? Cuando se está más allá del bien y el mal es demasiado fácil dejar de pensar en los demás.


¿Cómo se entiende lo que no se entiende? Qué hay que entender, si ya todo está claro. Claro quien manda. Claro que nos mandan. Incluso mucho antes de ser conscientes: Todo muy limpio. Todo muy claro.

Claro un sistema, que siempre ha convertido el dolor de los más en el beneficio de los menos. Claro un sistema basado en el odio. Todo muy limpio. Todo muy claro. ¿Qué nos vais a contar esta vez? Si el mal, si el bien, o si todo a la vez.

Nunca ha existido una paz más sangrienta. Ni democracia fascista como ésta. Ni más verdugos convertidos en víctimas. Todo muy limpio. Todo muy claro. Antes jamás fue tan difusa la línea que separa al inocente del culpable. Ni hubo justicia igual de delirante.

Nunca mintieron las palabras como lo hacen ahora.



"La democracia española es la más directa herencia del fascismo, la transición a la democracia: Ejemplo perfecto de fiel continuísmo."

Algo para qué pensar.

lunes, 9 de febrero de 2009

-¿Se acostaría conmigo por 1 millón de dólares?
-¡Claro!
-¿Y por 1 dólar?
-¿Usted quién se cree que soy?
-Señora, lo que es usted ya lo he descubierto; ahora discutimos el precio.

Carta a un imbécil.

sábado, 7 de febrero de 2009

Querido imbécil: No llegarás a comerte las próximas uvas, porque de aquí a un año estarás muerto. Y cuando digo muerto quiero decir muerto de verdad, criando malvas para los restos. No palmarás, te lo comunico, de forma heroica, ni útil, ni siquiera natural. Habrás fallecido estúpidamente, a ciento ochenta y en un cambio rasante, o una curva, susto cuando pongas para ti mismo cara de duro de película y metas gas, intrépido, jaleado por música imaginaria o real, creyéndote el rey del mambo. Lo peor del asunto, discúlpame, no será tu pellejo; que al fin y al cabo - salvo para ti mismo y algún familiar- no valdrá gran cosa al precio a que lo vas a vender. Lo malo es que te llevarás por delante, quizás, a gente que ningún interés tiene en acompañarte en el viaje: amigos incautos, la familia que vaya de vacaciones en el coche opuesto, el peatón, el camionero que trabaja para ganarse la vida. Sería más práctico y más limpio, ya puestos a eso, que acelerases hasta doscientos y te estamparas en bajorrelieve contra una pared, que es un gesto más íntimo y considerado. Pero sé que no lo harás así, por que en lo tuyo no hay voluntad de hacerte pupita. Cuando llegue será de forma imprevista, y aún tendrás tiempo de poner ojos de esto no me puede ocurrir a mi antes de romperte los cuernos y quedarte, como dicen los clásicos, mirando a Triana para los restos.
Llevo varios años viéndote pasar a mi lado por carreteras y autovías,
abonado el carril izquierdo, dándome las luces para que te deje, en el acto, franco el paso. A veces te pegas a un palmo del parachoques trasero, confiando siempre, ante mi posible frenada, en la sólida mecánica de tu coche y en tus proverbiales reflejos y sangre fría. En la intrepidez de tu golpe de vista y en el valor helado, sereno, que tanta admiración despierta a tu alrededor y, en especial, en ti mismo. Guapo. Machote. Que eres un virtuoso.
Mira, voy a confiarte un secreto. Somos tan frágiles que te temblarían las manos si lo supieras. Todo cuanto tenemos, que parece tan sólido y tan valioso y tan definitivo, se va al carajo en un soplo, en un segundo, al menor descuido nuestro y al menor guiño del azar, la vida, la condición humana. Basta un insecto, un virus, un trocito de metal en forma de metralla o bala, una gota de agua o de aceite sobre el asfalto, un estornudo, una cualquiera de esas bromas pesadas con las que el Universo se complace en pasar el rato, y tú y todo lo que tienes, y todo lo que representas, y todo lo que amas, y todo lo que fuiste, lo que eres y lo que podrías haber sido, se va al diablo y desaparece para siempre sin que vuelva nunca jamás. Así nos iremos todos, claro. Pero unos se irán antes que otros. Y a ti, querido, te toca en 1994 la papeleta. Claro que a lo mejor me mato yo antes. O a lo mejor me matas tú. Pero yo sé que eso puede ocurrirme cualquier día en cualquier sitio, porque mi condición es mortal. Mientras que a ti ni siquiera se te ha pasado por la cabeza.
Lamento no poder comunicarte las circunstancias exactas en que efectuarás -afortunadamente- tu último adelantamiento. Ignoro si tu nombre quedará sepultado en las estadísticas de operaciones retorno, puentes o fines de semana, o si merecerás tratamiento individual, tal vez con foto de hierros y retorcidos pies asomando bajo una manta -siempre se pierde un zapato, recuerda, no uses calcetines blancos- en las páginas de un diario o, incluso, con suerte, en un informativo de la tele. Pero las circunstancias de tu óbito me traen al fresco. Como ya sabes que no suelo cortarme en esta página, diré que ni siquiera me importas tú.
Hay quien afirma que toda la vida humana es sagrada, y puede que sea cierto. Pero no resulta menos cierto que ya he visto desaparecer unas cuantas vidas, y que algunas me parecen menos sagradas que otras. En cuanto a la tuya, y me refiero a tu vida personal e intransferible -salvo que creas en la reencarnación-, allá cada cual si quiere pagar tan caro el dudoso placer de cabalgar a caballos de hojalata que devoran a su jinete. Y no vengas con eso del amor al riesgo y el vivir peligrosamente. Conozco a mucha gente que sabe perfectamente, de grado o por fuerza, lo que es riesgo y la vida peligrosa. Gente que sí merecen que derramen lágrimas por ella cuando le pican el billete, en lugar de lamentar la desaparición de fulanos como tú; de tipos incapaces de valorar la vida que poseen y que por eso la malgastan. Qué sabes tú del riesgo, capullo. Y de la muerte. Y de la vida. Que tengas buen viaje. ^-^